Vives siempre en mí, tú eres presente,
sueño fugaz, locura celeste,
retina que plasma lo que siente,
alejando aquel lugar agreste.
No son blandos los pasos que pesan,
ni piadosos los luceros leves,
mis calmadas lágrimas se quejan,
de esos tiempos callados y breves.
Aunque vives en mí ser dormido,
despiertas a las aves que llegan,
entre tus quejas de amor perdido,
sollozan murmullos que se niegan.
Y tu sutil amor prisionero,
envuelve mi corazón de luces,
con estrellas cubres como acero,
las ansiedades que son mis cruces.
Vives y vivirás en mi puerto,
en mi mar encontrarás mis barcas,
este amor ya no parece yerto,
tiene vida, y ya no existen marcas.
sueño fugaz, locura celeste,
retina que plasma lo que siente,
alejando aquel lugar agreste.
No son blandos los pasos que pesan,
ni piadosos los luceros leves,
mis calmadas lágrimas se quejan,
de esos tiempos callados y breves.
Aunque vives en mí ser dormido,
despiertas a las aves que llegan,
entre tus quejas de amor perdido,
sollozan murmullos que se niegan.
Y tu sutil amor prisionero,
envuelve mi corazón de luces,
con estrellas cubres como acero,
las ansiedades que son mis cruces.
Vives y vivirás en mi puerto,
en mi mar encontrarás mis barcas,
este amor ya no parece yerto,
tiene vida, y ya no existen marcas.

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